Medellín fue el escenario del encuentro que reunió a líderes, expertos y empresas referentes de la región en un mismo espacio. Allí, la tecnología, la innovación y la inteligencia artificial se unieron con el factor humano para abordar y proyectar el futuro de los negocios.
Fue un espacio creado para inspirar, conectar y acelerar conversaciones sobre el impacto de la tecnología en los negocios y en la sociedad. Desde 2018, se consolidó como un punto de encuentro para referentes de Latinoamérica y Norteamérica, impulsando ideas, alianzas y conocimiento de alto valor.
El futuro no será solo humano ni solo tecnológico: será compartido. En su ponencia, Kaushal Sheth nos retó a ir más allá de la IA generativa para imaginar la creación de “cerebros digitales” capaces de aprender y evolucionar como nosotros.
En la charla inaugural, Esteban Alonso, CEO de Sofka, resaltó que la IA no reemplaza, sino potencia a líderes y organizaciones. Su mensaje central: el futuro será de quienes integren humanos y tecnología para enfrentar los grandes retos de negocio.
La verdadera disrupción de la IA no está en usarla, sino en gobernarla. Los líderes coincidieron en que la ventaja competitiva vendrá de contextualizar la tecnología a la realidad local, construir confianza desde dentro y alinear cada aplicación con un propósito estratégico.
El reto de la IA no es técnico, es humano. Otoniel Úsuga y Adryan Infante dejaron claro que el verdadero desafío de esta era no está en el código, sino en la capacidad de comunicar, entender el negocio y transformar ideas en soluciones.
El liderazgo en la banca ya no se mide solo en activos, sino en la capacidad de anticipar el futuro. La adopción de IA, nube y analítica avanzada redefine el valor para clientes, equipos y sociedad.
La inteligencia artificial no es un proyecto tecnológico, es una transformación del núcleo del negocio. Las claves: modelos híbridos, confianza como activo y evolución hacia valor para clientes y talento.
Andrés Jiménez nos ofreció una perspectiva contundente: la revolución de la IA es, en su núcleo, un desafío de liderazgo humano. La IA no es un piloto automático, sino un copiloto que amplifica la intención humana.
La ventaja competitiva del futuro surgirá de alinear IA con propósito y colaboración, creando un ecosistema donde humanos y máquinas coexistan para generar valor superior.
La arquitectura empresarial deja de ser un lujo y se convierte en el pilar estratégico de la innovación. El futuro pertenece a quienes adopten arquitecturas abiertas, modulares e interoperables.
La ventaja competitiva de la región no radica en los costos ni en la técnica, sino en su inteligencia emocional: empatía, resiliencia y creatividad. El talento latino tiene la oportunidad de convertirse en un hub global de innovación.
La modernización de SOFTLOT marcó un antes y un después para LO Trading. Un rediseño estratégico convirtió un sistema monolítico en una plataforma escalable e impulsada por IA, reduciendo a la mitad los tiempos de desarrollo.
La evolución de la billetera digital hacia una superapp. La IA se convirtió en el eje estratégico para anticipar la próxima acción del cliente e integrar servicios en un solo ecosistema.